¿Sanarse o tener razón?

Y la pregunta no es baladí porque ante los millones de casos de personas limitadas, enfermas, frustradas, defraudadas por no lograr la «curación» de una Distonía u otra «enfermedad rara», entendida cómo tal la remisión y desaparición hasta el punto de poder llevar la vida que se desea. Aunque no este exenta de alguna secuela por no haber solucionado las causas reales a tiempo, y sin medicinas o drogas.

Quizás esa sea la definición sólo para mí y las personas que queremos ser auténticas y originales, no conformarnos con la vida nos tocó y mejorarla al máximo que no es lo habitual. Porque no es lo ordinario sino lo extraordinario. Hay algo extra a lo que hacen los demás.

¿Qué nos mueve?

Sólo hay dos razones por las que la gente actúa:

  • Buscando el placer en la vida y actuando por AMOR
  • Huyendo del dolor y actuando por MIEDO a sufrir

Esta clasificación tan clara y sencilla, que un niño la entiende, los adultos enrocados en su ego hinchado y la necesidad de «tener razón», no lo tienen integrado en su vida. Cada persona tiene su velocidad de desarrollo y aprendizaje, cómo no aprendemos con las primeras veces que tropezamos con la misma piedra, seguiremos cayendo y sufriendo, repitiendo patrón. Que no entendemos que el dolor es una «llamada a la acción de la vida«. Y la única forma de obtener resultados diferentes es hacer cosas diferentes.

¿Se puede conocer con exactitud científica lo que nunca se ha hecho? No hacer cosas nuevas, innovadoras, originales es la forma de cronificar dolencias y evitar el avance de la humanidad.

Yo estoy vacunado contra esa costumbre y logré encontrar el patrón de aparición de una Distonía y cómo hacerla desaparecer y sanar. Cumplí porque ya sé por qué actué.

¿Y TÚ?

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